La IA ya no es un experimento. En las organizaciones europeas se está convirtiendo en infraestructura: cada vez más integrada en las operaciones diarias y con un peso real en la toma de decisiones. Sin embargo, para la mayoría, el retorno sigue sin materializarse. Se han desplegado herramientas, se han hecho inversiones, los dashboards de adopción suben. Pero el trabajo organizativo no ha seguido el ritmo de la inversión tecnológica. La gobernanza es parcial, la responsabilidad se da por supuesta en lugar de definirse, y las capacidades se desarrollan con métodos que no se trasladan al juicio del día a día. La IA se ha superpuesto a los procesos existentes sin que los flujos de trabajo, la toma de decisiones ni la rendición de cuentas hayan cambiado. Tres de cada cuatro organizaciones europeas no están obteniendo valor transformador de la IA, y la mayoría de los programas actuales no están diseñados para cambiar eso.
La ilusión del progreso
El estudio People & AI de Eraneos nació para medir la brecha entre la ambición en torno a la IA y la realidad. Nuestra investigación captura la misma organización desde cinco niveles de seniority de forma simultánea: C-level, director, senior manager, manager y especialista de primera línea. A través de 19 indicadores, abarca tres dimensiones clave, la adopción de IA, las capacidades en IA, y la confianza y gobernanza, revelando no solo cuánta IA utilizan las organizaciones, sino si se han creado realmente las condiciones para que genere valor.
"La IA no viene a reemplazar a las personas. Viene a liberar su capacidad para aportar aquello que ninguna tecnología puede: criterio, creatividad, empatía y juicio. El reto no es adoptar IA, sino rediseñar las organizaciones para que ese potencial pueda emerger".
Principales conclusiones
El estudio People & AI 2026 ofrece a los líderes europeos los datos para diagnosticar dónde está fallando su programa y un marco claro sobre qué construir en su lugar. Las organizaciones que se están adelantando no son las que más IA utilizan. Son las que han construido la gobernanza, la responsabilidad y la capacidad integrada que hacen que los resultados de la IA sean fiables y se actúe sobre ellos. Nuestra investigación identifica cuatro conclusiones clave:
- El liderazgo está leyendo mal la realidad. Los ejecutivos de nivel C tienen, de media, 2,3 veces más probabilidades que los especialistas de primera línea de describir su organización de forma positiva en todas las dimensiones analizadas. La brecha es mayor en la confianza en la IA, donde alcanza los 47 puntos porcentuales. Los líderes mejor posicionados para resolver el problema son los que menos probabilidades tienen de verlo.
- La adopción es una métrica de vanidad. Solo el 7% de las organizaciones percibe un impacto significativo de la IA en todas las dimensiones medidas, a pesar de que la IA toca el 39% de las operaciones diarias de media. Adopción y valor están estructuralmente desconectados. Lo que marca la diferencia no es cuánta IA utilizas, sino lo que has construido a su alrededor.
- La confianza se rompe en el último tramo. El 74% de los encuestados descarta al menos el 40% de las recomendaciones de IA que recibe. La causa no es la precisión, sino la ausencia de orientación clara y responsabilidad definida. Donde la guía es clara y ampliamente conocida, ese porcentaje baja al 54%. Donde existe alta confianza en la IA, cae hasta el 47%.
- Cómo se desarrollan las capacidades en IA importa tanto como si se desarrollan. La confianza de la primera línea alcanza el 56% cuando la IA está integrada en los flujos de trabajo diarios, frente al 15% con formación independiente. Los empleados con alta confianza en la IA otorgan a su empresa un NPS de +91, frente a +26 entre quienes no la tienen.
El estudio People & AI ofrece a los líderes europeos los datos para diagnosticar dónde está fallando su programa y un marco claro sobre qué construir en su lugar. Las organizaciones que se están adelantando no son las que más IA utilizan. Son las que han construido la gobernanza, la responsabilidad y la capacidad integrada que hacen que los resultados de la IA sean fiables y se actúe sobre ellos. Si tu organización está invirtiendo en IA y aún no ve el retorno, esta investigación explica por qué, y por dónde empezar.